WAVVES

KING OF THE BEACH. (BELLA UNION/NUEVOS MEDIOS)
Texto_ Vidal Romero
Mucha de la gracia que tenián los dos primeros discos de Wavves residía en su capacidad para conjurar, con insultante frescura, aquellas grabaciones en baja (o inexistente) fidelidad que protagonizaron la explosión indie a principios de los noventa. Cualquiera que hubiera disfrutado con Guided By Voices o Sebadoh en aquella época estaba condenado a esbozar una amplia sonrisa al escuchar canciones como “So Bored”, así de sencilla es la naturaleza humana. El caso es que la jugada le salió bien a Nathan Williams y su proyecto fue aupado a las alturas por Pitchfork, otros nostálgicos del primer indie, convirtiendo lo que debería haber sido un capricho puntual en algo con tanta proyección que hasta su propio autor quedó sobrepasado, como ha reconocido en varias ocasiones, y como demuestran los distintos episodios acerca de crisis nerviosas y cancelaciones de giras que jalonan su breve carrera. Cuento todo esto porque se nota que “King of The Beach” es el disco que ha grabado Williams para reconciliarse consigo mismo y de paso con su público; el disco que debería convertir su proyecto-de-dormitorio en una banda-de-verdad y solucionarle eso tan mundano de ganarse las habichuelas. Un objetivo para el que le ha resultado inevitable fichar a un grupo de músicos y “limpiar” gran parte de la suciedad que acumulaban las producciones, dejando así al descubierto sus habilidades compositivas, que no son pocas. Eso sí, a la vez que la limpieza ha llegado un endurecimiento de sus canciones, que siguen mirando hacia el rock independiente de los primeros noventa, pero han cambiando los referentes para acercarse a bandas más guitarreras, como Sugar, Nirvana (en “Idiot” hasta parece que canta Kurt Cobain), los Pixies o los inevitables Dinosaur Jr. Una forma de escribir, tan efectiva como poco original, que sólo pierde fuelle en la segunda mitad del disco, cuando Williams se empeña en jugar al collage según las reglas de Animal Collective (“Baseball Cards”, por ejemplo), con resultados bastante discretos.














