Javier Tles

Noumeno

Noumeno

Texto_ Maru Sánchez

Ha trabajado para grandes como Vueling, Camper, Honda, Beefeater o Nike y sin embargo, Javier Tles es uno de esos fotógrafos de sangre que no dudan en invertir esfuerzo y genio en aquello que de veras importa, el verdadero capital de lo humano. La serie Noúmeno, un homenaje a su padre a partir de rostros amigos, es un buen ejemplo de ello. Claridad y clarividencia se dan la mano en las imágenes de este joven fotógrafo aragonés.

Bucear por tu web es como viajar sin moverte del sitio y al margen de clichés turísticos. ¿Eres de los de mal asiento o simplemente son gajes del oficio?
Muchas gracias. La verdad es que sí soy inquieto. Descubrir lugares, olores, gentes, músicas… Son cosas que me hacen sentir vivo y con una cámara como compañera es más sencillo, la vida se ve de otra forma. Me gusta hacer fotos en sitios que nunca antes estuve, la visión del paseante me encanta, lo encontrado por casualidad me atrae mucho, y cuando viajo simplemente camino, dejo que las cosas sucedan y rara vez planeo algo.

En cualquier caso, ¿qué sitio de los que has estado te ha ofrecido la mejor luz, los mejores colores o el mejor encuadre para tus fotos?
Me gustan muchos lugares, en todos los que he estado hay algo que me gusta. Me sorprendió la luz que vi en California, donde los cielos tienen un tono y un volumen especial. Me encantó Islandia, el verde del paisaje fundido con el negro volcánico de las rocas. Londres y sus días nublados, y por supuesto mi tierra, Aragón, un lugar árido y sincero.

¿Y cuál ha sido imposible de describir en píxeles?
No estoy seguro de haber descrito ningún lugar tal cual es, eso es algo muy difícil.

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Trabajar para uno mismo o para los demás siempre supone una gran diferencia. Da la impresión de que, en tu caso, los contrastes entre los trabajos para otros y los tuyos son enormes, ¿es eso así?
Pues sí, son dos cosas muy diferentes aunque no deberían serlo. Cuando haces trabajos publicitarios estás ayudando a realizar ideas de equipos creativos donde a veces puedes aportar muchas cosas y otras se convierte en algo muy mecánico, es un trabajo duro y cada vez, por desgracia, con unos estándares de calidad más bajos. Hay lugares donde el trabajo personal de un fotógrafo y los encargos que recibe están mas a la par, pero ese lugar no es este país; no obstante a mí me encanta la fotografía y todo lo que hago me ilusiona. Cuando trabajas para ti, con tus ideas y tus metas, obviamente no es lo mismo, no hay reglas o al menos las pones tú, pero no es exclusivo de la fotografía. La fotografía es una suma de muchas cosas y sentimientos y hay muchas formas de disfrutarla. A mí, personalmente, me gusta tratar temas relacionados con el ser humano, los restos de nuestra existencia, el uso y desuso de las cosas, me interesa saber qué pasa “después”.

Si nos atenemos a la definición de Noúmeno nos quedamos de piedra con el significado, un concepto kantiano que viene a ser algo así como la “cosa en sí”. ¿Qué querías transmitir con estas imágenes? ¿Cuál era la relación con los modelos?
Noúmeno es un retrato de mi padre en su ausencia. Cuando comencé Noúmeno, mi padre ya no estaba, así que pensé que una forma de hacer un retrato suyo era fotografiando su entorno, sus cosas… Y finalmente decidí hacer fotos a sus amigos. Los personajes de esta serie son amigos de mi padre, gente que compartía muchas cosas con él. Pensé que los retratos debían de ser sinceros y próximos , así que me construí un mini set con un espejo y una silla frente a él. Les invité a sentarse frente al espejo y dejé que se observasen -ellos no acostumbran a mirarse, son gente de campo y no suelen reparar en esas cosas-. Mientras se observaban yo estaba tras el espejo con mi cámara haciéndoles fotos, ellos no me veían, solo me oían, de esta forma desaparece el posado, la intención , la rigidez, y de ahí el nombre. Aparecen tal cual son, no me preocupaba si salían más guapos o menos, me preocupaban la naturalidad y la calma. Cuando les planteé las fotos como un homenaje a mi padre, ninguno de ellos dudó ni un segundo en posar para mí. Noúmeno es aún un “work in progress”, me faltan unos pocos personajes, en breve lo tendré y me encantaría poder exponerlo, llevarlo a un pequeño libro. Algunas de estas personas ya se fueron también. Hacer una foto a alguien no es complicado, pero plantearse un retrato y ponerse frente a alguien es difícil, yo prefiero que no posen demasiado, que se muestren como son, me da la sensación de que les invado menos y les dejo más libres.

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La luz, la piel como único ropaje, la desnudez del fondo… Nada que ver con la luminosidad y onirismo de fotografías como las de la campaña de Vueling o Cultura Magazine. ¿Qué te da un tipo y otro de trabajo?
El de Vueling es un trabajo con un equipo creativo detrás que, aunque supone un reto técnico, con una buena creatividad y confianza es mas fácil hacer fotos bonitas y en ese caso fue un placer. El trabajo para Cultura Magazine fue algo no habitual, se trataba de ilustrar toda una revista, unas 60 imágenes. Normalmente recibo encargos para campañas y no suelen ser más de 5 o 6 fotos por campaña, en esta ocasión me dijeron el título de ese número de la revista y yo podía desarrollarlo como quisiera. El número se llamaba “Digital y cultura“, así que me basé en algo sencillo, la cultura es un invento de las personas y la base digital en foto es el píxel, así que pixelé personas. Utilicé fotos que tenía, y las traté libremente. Lo que más me gusta de la fotografía es que no tiene límites, siempre hay algo que aprender y probar, ahora me gustan los retratos y los espacios pero igual dentro de poco descubro otra rama y disfruto igual.

Has trabajado con grandes marcas del panorama, no sólo nacional, también internacional. ¿Cuál fue el trabajo que supuso tu espaldarazo como profesional de la fotografía?
Hay varios trabajos que han sido más populares y quizás me sirvieron de ayuda. He hecho muchas cosas hasta el momento pero seguramente las campañas para Honda, Vueling o Renault, que fueron premiadas en festivales de publicidad, fueron las que más han servido para que me tengan más en cuenta.

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Con un panorama como el que se nos avecina, con recortes día sí y día también, y la cultura concebida y entendida como un bien mercantil más, ¿cuál crees que serán las salidas para aquellos que están empezando en esto de la fotografía? ¿Qué viene y qué se quedó en el camino?
Pues no sé muy bien hacia dónde va todo esto. La fotografía se ha convertido en algo muy popular, todo el mundo hace fotos y buenas; otra cosa es trabajar como fotógrafo, y es que profesionalmente veo que cada vez se valora menos. Cambian las formas pero la fotografía siempre será algo maravilloso y mágico, en ese sentido, creo que quien quiere conseguir algo puede hacerlo.

Finalmente, en un futuro no muy lejano, ¿te ves en… ?
Me imagino feliz con mis hijos, que son lo más importante para mí. El lugar me da igual. De momento me voy a Londres.

Más info en www.javiertles.net

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